ISBN  9788418404177

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Autor  PRADERA, MAXIMO
Editorial  LIBROS DEL KULTRUM
Condicion  Nuevo

Las músicas que los famosos se llevarían a una isla desierta. ¿Qué música escuchaban Audrey Hepburn, Franco, Stalin o Almudena Grandes?El astuto Pradera ha tramado en este libro un ardid diabólico (y muy propio de su ya inveterada perfidia): primero nos encandila con la añagaza de unos misterios sibilinos que algunos tacharían de capciosos: ¿sabéis cuáles eran las canciones favoritas de melómanos tan delicados como Sadam Huseín, Francisco Franco o Adolf Hitler, de sensibilidades tan exquisitas como Lauren Bacall, Audrey Hepburn o Isabel II (del Reino Unido)? Muñida esa intriga, el intrigante procede a saciar nuestros apetitos con una deliciosa (y, por cierto, divertidísima) catarata de anécdotas, calamidades y portentos que arrojan una luz nueva o hasta ahora inédita sobre varias decenas de piezas musicales. ¿Sabíais, por ejemplo, que «As Time Goes By» debe su inmarcesible presencia en Casablanca al inoportuno corte de pelo que padeció la icónica Ingrid Bergman? (No hemos hallado adjetivos más vulgares.) Pues bien: ese incidente es apenas el principio de la fiesta. Después vienen cuantiosos despelotes. No obstante, debemos señalar que esta obra magna no se arredra frente aciertas observaciones algo sesudas y muy musicológicas, pero su taimado autor las viste de tal modo que brillan por su claridad hasta en los oídos más obtusos. Milagros de la divulgación bien entendida.Aquí se nos ofrece un opíparo banquete musical (ya lo hemos dicho) cuyo rasgo más insólito es su riguroso catolicismo (eso no lo hemos dicho):imbuido de un admirable espíritu ecuménico, el padre Máximo acoge en su seno un tumulto de obras casi pecaminoso y desde luego insolente por suvariedad: baja a las cabañas y sube a los palacios, transita desde lo cutre (e incluso lo chungo) hasta lo sublime sin mover una ceja displicente. Todo le interesa, nada humano le es ajeno. Así, de «Mambrú se fue a la guerra» pasamos a Lohengrin con pasión wagneriana; de Juanita Reina a Shostakóvich con folclórica alegrí